La conciencia de Jesús de ser quien es, sin división, su integridad personal, su ser único y con una misión única, es algo que solo puede encajarse, sin caer en la paranoia, desde una apertura al Dios vivo y verdadero, su Padre y una incondicional vida de compasión y servicio a los demás.
sábado, 9 de abril de 2016
lunes, 28 de marzo de 2016
EL ROBO DE SU CUERPO
Fue un robo divino el que se produjo con la resurrección de Cristo. Fue arrebatado por el Padre. La muerte de Jesús de Nazaret es un acto de confianza suprema en su Padre, Dios. Solo así se puede entender su entrega voluntaria, su obediencia extrema. Y Dios lo resucitó al tercer día de la muerte y una muerte de cruz.
domingo, 6 de marzo de 2016
UN PADRE
Es el paradigma de la paternidad lo que se nos refleja en este padre con dos hijos, el menor aventurero y el mayor como guardián de la casa, de los bienes y servidumbre. Un Padre desagradablemente sorprendido con la petición de hijo menor, con la reclamación de lo que le corresponde por herencia, respetuoso con su libertad e independencia. Padre que no se opone a una decisión errada de su hijo y la respeta aunque no la comparta. Un padre que siempre busca el convencer, el persuadir, la primacía del amor sobre el cálculo. Padre que no quiere sino el bien de sus hijos....
domingo, 14 de febrero de 2016
EL ESPÍRITU EN EL DESIERTO
Es el protagonista silente pero actuante en la escena de la superación de las tres trampas pruebas con las que el diablo intenta, inútilmente, doblegar a Jesús, absorbiéndolo y desvirtuándolo. El Espíritu conduce a Jesús por el desierto acompañando su camino porque no cabe una divinidad solitaria. Dios es solidario.
domingo, 31 de enero de 2016
EN EL
Esta es la cumbre de identificación profunda, y que abarca toda la vida, con Jesús el Cristo. Uno ya no actúa buscando su interés sino que su único interés es la de ser uno con su Señor y desde ahí tomar decisiones y caminar por la vida, libre y alegre.
sábado, 30 de enero de 2016
POR EL
Por que no hay nadie como Jesucristo. El murió por mi, dio su vida, su sangre, para que yo pueda vivir con una vida que es entrega y amor. Su indestructibilidad es la que hace posible la lucha y la victoria que viene concedida como un don inmerecido. Por El, porque El es tan grande que se olvida de sí en favor de esta insignificancia que soy yo. Vivo gracias a El, por su existencia plena para Dios y vuelta hacia cada uno de nosotros.
lunes, 4 de enero de 2016
CON EL
Nuestra vida de fe es un acompañamiento, sobre todo, del Señor. Su presencia, su palabra, su mirada nos hacen descubrirlo a Él y a vivir contando con El. Esto no indica falta de madurez y de independencia sino todo lo contrario. Aferrarse a El no es un encadenarse sino un volar alto ya que se vive del que no cometió pecado.
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